CINE EN LOS ALPES SUIZOS

El festival de cine de Locarno en medio de los Alpes suizos (el hermano menor del de Venecia) celebra su 63ª edición con 50.000 turistas y profesionales de toda Europa que viajaron a esta localidad italoparlante y bastante cara (incluso el cámping lo es: 30 euros por persona la noche).

El festival, que finaliza el próximo sábado, nació en 1946, el mismo año en que el de Venecia y el de Cannes retomaban sus ediciones tras el forzoso parón de la II Guerra Mundial. Su nacimiento fue fruto de un fracaso: los residentes de la vecina localidad de Lugano rechazaron por votación popular la construcción de un anfiteatro para su festival, que se vio forzado a trasladarse a esta localidad vecina de 15.000 habitantes situada al borde del lago Maggiore.

Durante los primeros años, la estatuilla consistía en un velero, una de las pasiones de la zona. En 1968, inspirándose en el felino del escudo de la ciudad, La vela fue sustituida por este leopardo kitsch y lo gracioso es que nadie en el festival sabe explicar el porqué.