"ARGENTINA, UN PAIS REPITENTE" - OPNION

"A 65 años de la muerte de Eva Perón, que se conmemoran hoy, un conjunto de situaciones dan cuenta de que el síntoma de este tiempo es el de un país repitente (no ya jardín de infantes, como dijo María Elena Walsh durante la dictadura).

Esto sucede no solamente por el bastardeado espacio que la política y el poder le dan a la educación, no sólo por los jóvenes ni-ni (sin escolarización ni trabajo) sino por una interminable reiteración de defectos y errores que salen a la luz pública.

Este aniversario de la muerte de la líder peronista se da en un marco cultural muy importante: en el Teatro Cervantes se está dando una obra de Copi que muestra una Eva que la CGT –según un comunicado de Pablo Moyano- siente como un ataque a “cada alma peronista”, comparable a quienes pintaban “Viva el cáncer”, celebrando la enfermedad de aquella mujer. No cualquiera puede entender lo que el arte crea y lo que el arte propone, y por ende no cualquiera puede entender que el análisis debe ser distinto a la (básica) interpretación política. Pero hay otros casos (además de la lentitud de la CGT para reaccionar ante la situación social) que sí son verdaderamente preocupantes.

Copi escribió aquella obra luego de sufrir una suerte de exilio desde su familia antiperonista. Esa situación, que vivieron unos y otros dependiendo del momento, se da con una intolerancia cotidiana.

La actriz Florencia Peña dijo ayer en una radio: “Siento un clima social muy tirante, no podemos estar en disenso, no podemos debatir, es una confrontación constante que nos va a matar, no podemos pensar la vida como blanco o negro, hay matices”. Esto, que algunos partidarios del kirchnerismo ven como un padecimiento inédito, no empezó con el actual Gobierno, ni termino con él. Argentina es un país repitente porque no quiere sanar sus odios en favor de la convivencia democrática –incluso con disensos- sino simplemente formar parte del grupo que, de momento, imponga su visión sobre el enemigo.

Durante el Gobierno anterior hubo juicios públicos a periodistas y operadores periodísticos. Y hoy existen otras formas de señalamiento (o exclusión) a quienes piensan distinto. Que esta problemática no pueda ser superada por alguien como Mirtha Legrand puede ser signo de ignorancia (porque vivió mucho y sin embargo no pudo entenderlo) o etario (es demasiado mayor como para poder “abrir la cabeza”). Pretextos sobran.

Pero el problema no es Mirtha atacando a Inés Estévez en TV por un gesto aparentemente político. El problema no era 678 dejando de lado su análisis mediático en favor del escarnio de figuras públicas. El problema es que, mientras los diarios titulan banalidades o temas absolutamente secundarios y toda la prensa los infla, seguimos parados, sin cambiar en lo que nos haría educarnos, dejar de repetir de grado y ser un país democrático de verdad.

65 años de la muerte de Eva parecen haberse ido en reclamos docentes ante una clase política que así nos deja: leyendo siempre lo mismo, sin entender, sin aprender, sin aprobar. Detenidos en el tiempo, imperdonablemente."

Maxi Legnani
Twitter @maxilegnani