¿TERCEROS AFUERA? - ELECCIONES Y POLARIZACION

Nuevamente el escenario electoral luego de las PASO determinó una predominante polarización en los votos que esmeriló a las terceras posiciones que criticaron en parte al actual gobierno de Macri. Es el caso de Massa y Lousteau que en provincia de Buenos Aires y la ciudad vieron el dramático descenso de sus expectativas para estas primarias.

"El electorado busca posiciones claras" dijo el consultor Gustavo Marangoni dando cuenta de los porcentajes obtenidos en la elección del domingo que finalizó con el escándalo de la suspensión del conteo de votos y la denuncia de "secuestro de votos" por parte de "Unidad Ciudadana".

Por otro lado y en el marco del eco sostenido de voces remarcando que "Cristina ya fue", la ex Presidenta con un partido nuevo "Unión Ciudadana" (sin el apoyo, ni fondos del PJ) logró vencer (según cálculos preliminares que dentro del empate técnico la dan arriba que Bullrich) al armado de "Cambiemos" que cuenta con el aparato estatal y los fondos de los distritos más ricos (Nación, Provincia y Ciudad).

Sin embargo el "Show" de la Primera Noche insinuó y marcó agenda con un supuesto triunfo de Esteban Bullrich en la Provincia para senador en competencia directa con Cristina Fernández de Kirchner. Cabe destacar que esta elección local fue nacionalizada por el propio gobierno y en la última semana, a la luz de los resultados que le dieron gratas sorpresas en La Pampa y San Luis (por ejemplo) decidieron limitar la elección bonaerense a ese distrito intentando quitarle valor ante un posible traspié.

El doble estándar se impuso y ante la bandera del "cambio" de la vieja política y la nueva "transparencia" se interpuso la vieja maniobra electoral en la carga de datos y la suspensión de la comunicación del conteo de votos pasadas las 3 de la madrugada, sin razón alguna.

Leopoldo Moreau denunció que el personal había sido reducido después de las 2 de la madrugada al 20% y luego recibieron la orden de dejar de comunicar los resultados. Ante esta denuncia, el Ministro Rogelio Frigerio que estaba despierto aún, decidió no responder ni comunicar absolutamente nada, dejando la incertidumbre como resultado electoral.

¿Quién ganó? ¿Quién perdió? Los medios se llenaron de interpretaciones triunfalistas y derrotistas sobre la Provincia de Buenos Aires, aún sin un resultado definitivo.

El conteo final con los telegramas, ya pasado a la justicia como tantas otras cosas que debiera resolver la política (y no patear la pelota afuera) tardará entre 12 y 15 días. Y si existieran nuevas denuncias, se pasaría a contar los votos, hecho que tardaría más de un mes sumando 600 empleados en la justicia electoral (que con 200 no puede cubrir esa tarea en tiempo y forma).

Esta situación dio el pie perfecto para que seguidores, voceros y funcionarios pidieran el voto electrónico objetado hasta por Alemania que lo considera vulnerable como sistema, hecho que también se remarcó en un Congreso en EEUU donde se probaron diferentes sistemas electrónicos y todos fueron hackeados.

De aquí al 22 de octubre el escenario es "cambiante" aseguran encuestadores, que evalúan la posibilidad del "voto útil" que migre de otras fuerzas a las más votadas y la mayor participación de indecisos que dejaron pasar las PASO y asistirían a votar en la elección final. Tanto Macri como Cristina llamaron a abrir el diálogo con otras fuerzas sabiendo que tienen que sumar independientes y convencerlos de continuar la propuesta política y económica actual de "Cambiemos" o ponerle un freno al ajuste de Macri. Nada está escrito, nada es seguro y cada voto cuenta.