"Hice todo esfuerzo para poder seguir, pero mi cabeza y emoción ya no son las mismas. Agradezco a toda la gente de la casa. Estoy feliz de ser parte y de compartir con los chicos en la casa. No quería irme, pero como te dije... Ojalá pudiera seguir, pero... Solo quiero decir gracias y que los quiero" dijo Mavinga antes de abandonar la casa de GH y horas después del falso "Derecho a Réplica" que volvió a exponerla delante de su agresora verbal, Carmiña.
El programa pasa por un camino sinuoso y diletante donde las reglas no son iguales para todos los participantes y el caso Mavinga fue el de máximo "uso" de una persona en función de un show. ¿Hasta dónde puede soportar psicológicamente una participante expuesta a esa presión?
Los familiares de la participante afrodescendiente se habrían negado a una reconciliación en cámara con Carmiña, una de las sindicadas como preferidas del conductor del reality, y luego establecieron una causa penal contra la participante paraguaya. Por eso la producción improvisó un "DAR" (Derecho a Réplica) en el que Carmiña vuelve a enfrentar a Mavinga a la que había discriminado sistemáticamente (al menos en 3 hechos que el programa hizo públicos), lo que terminó de quebrar a la participante que ya había dicho que extrañaba a su hija.
En tanto el doble estándar se superpone en otros casos. Del Moro prohibió los saludos a familiares por su cumpleaños en la gala, pero le dio lugar a Andrea del Boca para que salude a su madre. Por otro lado Andrea y Dani de Lucía mostraron estar aparentemente "dateadas" desde el exterior para generar nuevas dinámicas en una casa en la que se muestra mucho de encierro y poco de show.